Síntesis:
Entre el 20 y el 24 de enero, Donald Trump anunció una serie de acciones presidenciales destinadas a intensificar los ataques contra el derecho de cada individuo a decidir sobre su propio cuerpo, identidad y vida.
El plan de la administración Trump se detalló en el «Proyecto 2025»:
- Una sociedad en la que las mujeres pierden sus derechos y libertades y se ven reducidas a labores reproductivas y domésticas;
- Una sociedad en la que se niega la existencia de personas trans e intersex y se pisotean sus derechos;
- Una sociedad en la que se prohíbe a las personas lesbianas, gays y bisexuales la opción de tener una familia, o no, y vivir libremente sus vidas emocionales, sexuales y relacionales.
Hemos aprendido, tras años de denunciar y rechazar las condiciones de la Ley Mordaza Global, que las órdenes ejecutivas se amplían a lo largo de los ciclos políticos, y no podemos confiar en un cambio de gobierno para hacer retroceder el reloj.
La introducción de la Orden Ejecutiva de Ayuda Exterior, la Defensa de las Mujeres contra el Extremismo de la Ideología de Género y la Restauración de la Verdad Biológica en el Gobierno Federal, y la Reevaluación y Realineación de la Ayuda Exterior de los Estados Unidos revelan un nuevo nivel de complejidad diseñado para enfriar el panorama de la financiación y promover la violencia contra los más discriminados y marginados.
Esta visión, impulsada por ideologías de extrema derecha, acelerará la violencia de género, sexual y LGBTQI+, provocará más muertes y restringirá los derechos humanos que durante mucho tiempo se han dado por sentados.
Este proyecto mortal no es exclusivo de la extrema derecha estadounidense. Lo estamos viendo extenderse por todo el mundo. Hemos visto cómo gobiernos tanto de derechas como de izquierdas han ido incorporando gradualmente los discursos de la extrema derecha negando los derechos de las personas trans, las personas migrantes y las mujeres. Una cultura del miedo y el silencio se ha traducido en connivencia y complicidad. Nos levantaremos y defenderemos la salud sexual y reproductiva, los derechos y la justicia para TODAS LAS PERSONAS.
Las personas trans, las mujeres, las personas refugiadas y migrantes no son la amenaza. Dos administraciones consecutivas que militarizaron la ayuda y el desarrollo, seguidas de los ataques de la Administración Trump a la identidad, hacen del establishment político estadounidense la verdadera amenaza para la paz y el progreso mundiales.
Dejemos de lado la retórica y llamemos a las acciones de la Administración Trump por su nombre:
- Atacar los derechos de las personas trans e intersex es atacar los derechos de las mujeres
- La deportación de migrantes conduce a la miseria y la muerte de poblaciones en riesgo o en situación de vulnerabilidad
- Trasladar por la fuerza a mujeres trans encarceladas a prisiones de hombres equivale a poner en riesgo sus vidas
- Recortar la financiación de la Organización Mundial de la Salud, el UNFPA y otros nos hace vulnerables a las pandemias y nos priva de asistencia sanitaria a todes, incluidos les estadounidenses
- Bloquear la financiación de las organizaciones de salud sexual y reproductiva aumenta la cantidad de abortos, pero los hace menos seguros, lo que provoca la muerte de personas embarazadas
- Negar a los adolescentes trans el acceso a la atención sanitaria deja a los jóvenes en una situación de sufrimiento: más de 1,8 millones de jóvenes LGBTQ+ (de entre 13 y 24 años) se plantean seriamente el suicidio cada año en EE. UU., y al menos uno intenta suicidarse cada 45 segundos
- El aumento de la militarización y la ocupación da lugar a más ataques contra les trabajadores sanitaries y la destrucción de los centros de servicio imposibilita el progreso
- Retirarse del Acuerdo de París contribuye a un aumento de los desastres naturales y las crisis humanitarias, donde se producen la mayoría de los abortos inseguros
El programa de la extrema derecha conduce a la muerte de mujeres, personas LGBTQI+, migrantes, pobres y otros grupos oprimidos.
Para combatir esta visión social destructiva, nuestras organizaciones piden la unidad de los movimientos progresistas:
- Instamos a los gobiernos a que dejen de permitir discursos contrarios a los derechos: dejen que las mujeres, las personas trans, intersex y no binarias, y los migrantes vivan con dignidad. Respetad nuestros derechos humanos. Defended nuestros derechos humanos. Condenad a los gobiernos que nos atacan. Damos la bienvenida a las personas refugiadas políticas y climáticas.
- Hacemos un llamamiento a las organizaciones feministas, a les defensores de los derechos sexuales, a les defensores de los derechos de las personas LGBTQI+, a les ecologistas y a todes les defensores de los derechos humanos: tended puentes entre nuestras luchas. Seguid participando como parte de la lucha más amplia por la liberación
- A las organizaciones con acceso privilegiado a los lugares de poder como nosotras: usad este privilegio para amplificar las luchas de aquellas personas ausentes de la mesa de negociación. Elevad la voz de las personas que son el objetivo directo
- Seguir luchando por el fin de la colonización y la ocupación. Nos pronunciamos en contra de la militarización de los ámbitos de nuestro servicio de salud y del asesinato de trabajadores sanitaries y pacientes.
Por último, a las personas y activistas que nos siguen, que defienden nuestras causas, que se manifiestan, comparten nuestros mensajes en las redes sociales y nos apoyan económicamente: gracias. No estáis soles. Uníos a nosotres.
Unámonos, luchemos y ganemos.