Día de la Visibilidad Lésbica | Más allá de lo binario: por qué el verdadero bienestar requiere tener en cuenta a todas las mujeres

A crowd waves a lesbian Pride flag during a Pride march happening amidst high-rise buildings
  • Cada año, el 26 de abril, nuestras comunidades LGBTI se reúnen para celebrar el Día de la Visibilidad Lésbica
  • Este día es el punto culminante de la Semana de la Visibilidad Lésbica, que este año se celebra bajo el lema «Salud y bienestar»
  • En este artículo de opinión, las presidencias de los Comités de Mujeres, Personas Trans e Intersex de ILGA Mundo sostienen que el progreso depende de que todas las personas nos sumemos, alcemos la voz y hagamos espacio

Un artículo de Angélica Polmonari (presidenta del Comité de Mujeres de ILGA Mundo), Obioma Chukwuike (presidente del Comité Intersex de ILGA Mundo) y Alejandra Collette Spinetti Núñez (presidenta del Comité Trans de ILGA Mundo)

«Fui a ver a una enfermera y me preguntó si tenía novio. Cuando le dije que no, simplemente me dijo que, en ese caso, no necesitaba, por el momento, orientación sobre la prevención de enfermedades de transmisión sexual. En ese momento, salía con una chica».

¿Cuántas de nosotras podemos identificarnos con una experiencia similar? Independientemente de nuestra trayectoria de vida, la sensación — o, ¿nos atrevemos a decir, la certeza fatalista? — de ser invisibles está profundamente arraigada en nuestras experiencias como mujeres y personas de género diverso.

La historia que citamos proviene de un estudio realizado en Finlandia, en el que mujeres lesbianas y bisexuales informaron que a menudo evitaban los servicios de salud o se abstenían de revelar su orientación sexual, incluso cuando era médicamente relevante, debido al temor al estigma o al maltrato.

Ante situaciones como estas, cada una de nosotras tiene sus propias reacciones, y todas son válidas. Nos encogemos. Buscamos palabras que no delaten de inmediato quiénes somos, a quién amamos o cómo son nuestros cuerpos. A veces, abandonamos espacios porque no nos sentimos seguras, y ser malinterpretadas es el menor de los riesgos a los que nos enfrentaríamos si nos quedáramos. O bien, tomamos otra respiración profunda y corregimos suposiciones, con la esperanza de no haber desencadenado una avalancha de preguntas que suenan más íntimas de lo necesario.

¿Y no es una paradoja que la invisibilidad nos deje expuestas a todo este escrutinio innecesario?

The alley of flags at the Palais des Nations in Geneva
El Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas escuchará pronto los testimonios de mujeres lesbianas, bisexuales y queer

Historias como estas sustentan nuestro trabajo durante la Semana de la Visibilidad Lésbica, y todos los días.

En menos de dos meses, el Experto Independiente de las Naciones Unidas sobre Orientación Sexual e Identidad de Género publicará un informe histórico sobre la violencia y la discriminación contra las mujeres lesbianas, bisexuales y queer. La contribución de ILGA Mundo a esa publicación revela una verdad fundamental: cuando las personas LBQ permanecen invisibles, siguen sin recibir la atención que necesitan. Los sistemas de salud de todo el mundo presentan brechas en el acceso, sesgos en el tratamiento y exclusión que determinan si una persona se siente segura al revelar su identidad, recibir diagnósticos precisos o regresar para recibir atención.

La salud y el bienestar se nutren de la confianza, y la confianza comienza con el reconocimiento.

Sin embargo, en un momento en el que la comprensión y la empatía deberían ampliarse, somos testigües de retrocesos estrambóticos en materia de igualdad. Las políticas pretenden proteger la equidad en nombre de las mujeres y, sin embargo, controlan cada vez más los cuerpos y las identidades. Se castiga la visibilidad.

La reciente política del Comité Olímpico Internacional sobre las pruebas de sexo es un ejemplo preocupante de esta tendencia. El cribado genético universal y las prohibiciones generales para que las atletas trans e intersex compitan en la categoría femenina someterán a todas las mujeres y niñas a un escrutinio invasivo basado en cómo se ven o funcionan sus cuerpos.

Este enfoque refuerza la noción dañina de que el cuerpo de una mujer constituye un motivo de sospecha en lugar de una fuente de fortaleza. Cuando las instituciones controlan los cuerpos de las mujeres, socavan el bienestar físico y mental de todas las mujeres, alejando a muchas del deporte que aman y de la comunidad que han creado para sí mismas.

La salud y el bienestar se nutren de la confianza, y la confianza comienza con el reconocimiento.

Independientemente del color de nuestra piel, del aspecto de nuestro cuerpo o de la comida que nos encanta, simplemente deseamos recorrer el camino de la vida brillando con fuerza como nuestro verdadero yo.

Sin embargo, lamentablemente, seguimos viviendo en sociedades en las que la igualdad aún está lejos de alcanzarse, y nuestra identidad de género, expresión de género, orientación sexual y características sexuales son solo algunas de las facetas de nuestras experiencias que nos exponen a la invisibilidad y al daño.

La discriminación contra cualquier grupo crea una cultura del miedo que impregna los sistemas de salud, los servicios sociales y los espacios públicos para todas las personas.

Pero nosotres sabemos que no tiene por qué ser así. Solo cuando reconozcamos que los caminos hacia la feminidad son diversos y que cada uno de ellos merece respeto, podremos construir una atención específica y culturalmente competente que salve vidas y proporcione un bienestar significativo.

Abogamos por un mundo que valore a todas las mujeres. Donde toda mujer lesbiana pueda vivir su vida con seguridad y visibilidad. Un lugar que acoja a las lesbianas trans, no binarias e intersex como parte de nuestras comunidades. Donde cualquier mujer que sea bisexual, queer o asexual no tenga que cargar con el peso adicional de un escrutinio continuo, y simplemente pueda ser.

A crowd waves a lesbian Pride flag during a Pride march happening amidst high-rise buildings
Personas se reúnen alrededor de una bandera del Orgullo lésbico durante una marcha del Orgullo en Santiago de Chile (foto: Josean Rivera para Agencia Presentes)

En todo el mundo, las lesbianas, en toda su diversidad, han estado históricamente a la vanguardia del cambio positivo para todas las personas, tanto en nuestras comunidades como más allá de ellas.

En palabras de bell hooks: «Sin la aportación radical de las lesbianas, la teoría y la práctica feministas nunca se habrían atrevido a traspasar los límites del heterosexismo para crear espacios donde las mujeres, todas las mujeres, independientemente de su identidad y/o preferencia sexual, pudieran y puedan ser tan libres como deseen».

El progreso depende de que todes nos mostremos, alcemos la voz y hagamos espacio. La visibilidad puede significar hacer preguntas inclusivas en una clínica, verse reflejado en la vida pública o decir en voz alta una palabra de afirmación por primera vez. Cada acto construye un mundo en el que la libertad de ser quienes somos y expresarnos en voz alta va de la mano con el bienestar.

Pero la visibilidad por sí sola no es suficiente. Sin acciones concretas que garanticen que las personas puedan ejercer verdaderamente sus derechos y vivir sus vidas sin miedo, la visibilidad puede traducirse en hostilidad obsesiva y violencia. Vemos que esto les sucede todos los días a nuestres hermanes trans.

En esta Semana de la Visibilidad Lésbica, tenemos una visión: un mundo en el que —sin importar a quién amemos o nos atraiga, quiénes seamos y cómo se vean nuestros cuerpos— podamos finalmente vernos a nosotras mismas entretejidas en el rico tapiz de nuestra humanidad compartida. Ese sigue siendo el futuro más saludable que podemos imaginar. Para todas las mujeres y personas de género diverso en toda su diversidad. Y para todas las personas.

Este es un artículo de opinión escrito para la revista DIVA con motivo de la Semana de la Visibilidad Lésbica y publicado en DIVA Magazine. A través de su fundación benéfica, DIVA organiza la campaña mundial de la Semana de la Visibilidad Lésbica para fomentar la comprensión pública de las vidas de las mujeres y las personas no binarias LGBTQIA+, aumentar la visibilidad lésbica y crear un legado que beneficie a nuestra comunidad en todo el mundo. ILGA Mundo es socio de la Semana de la Visibilidad Lésbica 2026. Para más información, visite lesbianvisibilityweek.com