Mientras que Colombia ya ha desempeñado y sigue desempeñando un papel positivo en el creciente número de estados que luchan en las Naciones Unidas contra la persecución y la discriminación por orientación sexual e identidad de género, es importante recordar que en una lectura completa de la Declaración de los Derechos Humanos, como en los Principios de Yogyakarta, hay que tener en cuenta del hecho de que las personas LGBTI gozan de derechos humanos como todos los demás y que, por lo tanto, toda persona tiene derecho a fundar una familia, independientemente de su orientación sexual o identidad de género. También tenemos que recordar que existen familias en diversas formas y que nadie puede pretender de tener una exclusiva sobre el uso de la palabra «familia» para avanzar una determinada ideología o creencia religiosa, mientras que los Estados tienen la obligación, cuando legislan, de tener en cuenta la diversidad de creencias religiosas y / o ausencia de las mismas entre la población.
Gloria Careaga y Renato Sabbadini
Co-Secretarios Generales
ILGA