Comienza el Cónclave: ¿será un punto de inflexión para la Iglesia católica y las personas LGBTI?

La foto muestra la columnata de la Basílica de San Pedro en el Vaticano. El texto dice: «Comienza un nuevo cónclave. ¿Será un punto de inflexión para la Iglesia católica y las personas LGBTI?». El logotipo de ILGA Mundo aparece en la parte inferior derecha de la imagen.

Síntesis:

El 7 de mayo de 2025, los cardenales se reunirán en el Vaticano para celebrar un cónclave con el fin de elegir un nuevo Papa. Millones de personas católicas LGBTI y otras esperan con interés conoc… Read moreer la dirección que tomará la Iglesia. En ILGA Mundo, esperamos un presente y un futuro que defienda la dignidad, la justicia y la inclusión para todas las personas. Read less

El 7 de mayo de 2025, los cardenales se reunirán en el Vaticano para el cónclave que elegirá al nuevo Papa. Millones de personas católicas LGBTI y otras esperan saber más sobre la dirección que tomará la Iglesia.

Durante su mandato, el papa Francisco abrió las puertas con gestos de compasión y diálogo, inspiró esperanza en nuestras comunidades y fomentó el diálogo entre religiones.

En 2019, ILGA Mundo participó en una reunión histórica en el Vaticano. Allí, el secretario de Estado lo dejó claro: la Iglesia está en contra de todas las formas de violencia y apoya el respeto a la dignidad de todas las personas.

Pero la igualdad real sigue siendo una meta lejana. El legado del papa Francisco para las personas LGBTI es ambiguo: en ocasiones acogedor, en otras, un obstáculo para la inclusión.

Con sus palabras y sus acciones, el papa moldea las actitudes sociales, las leyes y las vidas, no solo de los 1400 millones de católicos de todo el mundo, sino de todas las sociedades. Para millones de personas LGBTI, su voz puede significar estigma o seguridad.

Tras este cónclave, necesitamos una Iglesia que

  • ponga fin a la retórica dañina en torno a la inexistente «ideología de género»
  • respete el derecho de todos a tomar decisiones informadas sobre su cuerpo
  • condene la criminalización de los actos sexuales consensuales entre personas del mismo sexo
  • deje de utilizar la fe para justificar las «terapias de conversión»
  • defienda la dignidad de las personas trans e intersex
  • acoja a todas las familias

Muchas personas LGBTI son personas de fé, profundamente amadas por su creador con todas las facetas de su identidad.

Sin embargo, demasiadas personas LGBTI siguen sin tener a quién recurrir, mientras que algunos políticos reaccionarios y líderes religiosos de todo el mundo utilizan nuestras vidas para encubrir sus propios fracasos.

En el centro de todas nuestras creencias, sean cuales sean, se encuentra el amor. Y el amor es la base de un futuro mejor para todos.

Un nuevo Papa trae nuevas opciones. Mientras se eleva el humo, esperamos que la Iglesia católica elija el amor por encima del miedo, la inclusión por encima del silencio. Y seguiremos trabajando para que esta esperanza se haga realidad para todas las personas.

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