Síntesis:
ILGA Mundo está firmemente en solidaridad con la Global Sumud Flotilla y con las valientes personas humanitarias que, corriendo un gran riesgo personal, fueron interceptadas ilegalmente antes de poder entregar los suministros humanitarios que se necesitaban con urgencia en Gaza.
La Flotilla representa el poder de la solidaridad global no violenta. Organizadores de base, marineros, políticos, periodistas, profesionales médicos, artistas y activistas de más de 40 países se unieron para hacer lo que los Estados no hicieron: romper el asedio ilegal en curso y llevar ayuda a una población que está sufriendo un genocidio mientras el mundo entero mira.
ILGA Mundo se une a la Global Sumud Flotilla y a las miles de personas que estos días están tomando las calles en todo el mundo para recordar a todes que la sociedad civil no permanecerá en silencio.
Pero nuestras voces ya no son suficientes: pedimos a los Estados que también alcen la voz y actúen.
La impunidad y el flagrante desprecio del derecho internacional no solo permiten que las atrocidades masivas continúen sin cesar, sino que también corren el riesgo de avivar el fuego del odio, la violencia y la opresión, que rechazamos profundamente en todas sus formas.
Los Estados, en virtud de la Carta de las Naciones Unidas y los Convenios de Ginebra, están obligados a garantizar el respeto del derecho internacional humanitario. Les pedimos que rompan su silencio, garanticen que todo el equipo de la Flotilla pueda regresar a casa sano y salvo, y que el bloqueo por Israel —que ha restringido deliberadamente los alimentos, el combustible, los suministros médicos, el alojamiento y otra ayuda humanitaria— pueda finalmente llegar a su fin.