En síntesis
En estos tiempos turbulentos y horribles, ILGA Mundo se ve obligada a alzar la voz y reiterar un llamamiento unido para un alto el fuego inmediato y permanente en Gaza, un plan de paz integral para Palestina, y el fin de los más de 110 conflictos armados y guerras actualmente activos en todo el mundo, como en el Congo, Sudán, Siria, Haití, Ucrania y Yemen, por nombrar sólo algunos.
La violencia que vemos hoy en día y que a menudo está relacionada con errores históricos y presentes en la política mundial no sólo perjudica a las comunidades sino que también pone en tela de juicio los valores de paz, igualdad, libertad y justicia que el movimiento LGBTI trabaja para apoyar en todo el mundo.
En ILGA Mundo creemos firmemente en la dignidad y el valor fundamentales de todas las personas, independientemente de cualquier parte de su identidad u origen. Estamos especialmente preocupades por los continuos ataques perpetrados contra Palestina, la culminación de décadas de violencia que ha provocado un inmenso sufrimiento, pérdida de vidas y destrucción en toda la región. La situación en Rafah y en toda Gaza se ha deteriorado hasta el punto de que ya no existe ningún lugar seguro para los civiles. Como informa el Programa Mundial de Alimentos, las personas adultas y les niñes están más que agotades por los constantes desplazamientos, el hambre y el miedo. Las muertes, el sufrimiento y la destrucción de civiles palestinos han alcanzado niveles insoportables en Rafah, como declaró el Jefe de Derechos Humanos de la ONU.
Como organización de derechos humanos, nos preocupan las violaciones del derecho internacional, incluido el desprecio de las medidas provisionales de la Corte Internacional de Justicia y de las resoluciones del Consejo de Seguridad. Condenamos cualquier ataque contra los sistemas que defienden los derechos humanos internacionales y las leyes y normas humanitarias. La Corte Penal Internacional (CPI), en particular, debe ser protegida y apoyada por los Estados. El doble rasero en la forma en que se reciben y mantienen sus sentencias mermará su capacidad para hacer que los criminales de guerra rindan cuentas ahora y en el futuro. Estos sistemas son fundamentales para lograr la rendición de cuentas y la justicia internacional, también para las personas LGBTI de todo el mundo.
Al tiempo que reclamamos atención urgente e inmediata sobre Rafah, no debemos olvidar las docenas de conflictos que asolan el mundo, la mayoría de los cuales apenas aparecen en los titulares. Sudán sufre actualmente una de las peores crisis humanitarias a nivel mundial: más de 10 millones de personas han sido desplazadas a causa de la guerra, y se calcula que 2,5 millones podrían morir de inanición en septiembre de 2024. En Yemen, 21,6 millones de personas necesitan ayuda, incluidos 11 millones de niñes. En Ucrania, los combates y los ataques aéreos han causado más de 30.000 víctimas civiles, 23.000 han sido declarades desaparecides, mientras que 3,7 millones de personas se encuentran desplazadas internamente. Privar a les civiles de alimentos, agua y seguridad no debe ser una herramienta de guerra y equivale a un crimen – dondequiera que esto ocurra. En particular, condenamos inequívocamente la violencia de género como arma de guerra y cualquier daño cometido contra personas en situación de vulnerabilidad — ya sean mujeres, niñes, personas con discapacidad, grupos raciales o étnicos, personas LGBTI, y más.
Como federación mundial de organizaciones LGBTI, reconocemos a les miembres de nuestra comunidad LGBTI en Gaza: la criminalización y la violencia a las que se enfrentan se suman a la amenaza de hambruna y bombas que ahora sufren a diario junto con el resto de la población.
El compromiso de ILGA Mundo con los derechos de las personas LGBTI está arraigado en un compromiso más amplio con los derechos humanos universales, la justicia y la dignidad de todas las personas. La promoción de los derechos LGBTI no debe utilizarse para ocultar, justificar o legitimar ninguna acción que contravenga las leyes internacionales de derechos humanos.
Buscamos un futuro que incluya seguridad, dignidad y derechos humanos para todas las personas. Para Gaza, esto debe comenzar con un alto el fuego inmediato y permanente, la liberación de todes las personas rehenas y presas políticas de ambos bandos y el inicio de negociaciones que garanticen una paz duradera para todes. Los mecanismos para lograrlo ya existen: la adhesión al derecho internacional de los derechos humanos y el seguimiento de las decisiones de las instituciones multilaterales deben servir de principios rectores para un mundo realmente comprometido con la reconciliación y la paz. Debemos seguir impulsando la cooperación entre las naciones, las negociaciones pacíficas y la aplicación de políticas destinadas a defender las normas y los estándares internacionales, incluidos los relacionados con los derechos humanos y la resolución de conflictos.
Lea más: Gaza: es necesario un alto el fuego inmediato (Declaración de ILGA Mundo, Octubre de 2023)